LOS DIVORCIOS EN EL SALVADOR

El divorcio es la disolución del vínculo matrimonial decretado únicamente por un Juez de Familia, y se decreta por medio de una sentencia tras un proceso que puede ser largo o corto según se dirá más adelante. La ley en El Salvador, que regula al divorcio y las causas para ello, es el Código de Familia. Dichas causas son las siguientes:

1º)   Por mutuo consentimiento de los cónyuges;

2º)  Por estar separados los cónyuges por uno o más años consecutivos; y

3º)  Por ser intolerable la vida en común entre los cónyuges

En casos como el divorcio por mutuo consentimiento requiere como su misma palabra lo dice, que ambos cónyuges tengan el deseo de terminar el vínculo matrimonial, y además de eso, cuando hay hijos en común menores de edad,  deben ponerse de acuerdo en lo que concierne a los derechos referente a los mismos, tales como quién ejercerá su cuidado personal y representación legal, cuál será la cuota de alimentos que el progenitor que no viva con ellos, aportará en beneficio de sus hijos, cuál será el régimen de visita, relación y trato con el cual se quedará aquel relacionándose con sus hijos, y además deben consensuar si existirá para alguno de los cónyuges beneficio de índole económico como pensión compensatoria, o cuota de alimentos especial, aclarando que estas últimas dos modalidades o beneficios, son exclusivas de los cónyuges. Asimismo, en un divorcio por la causal de mutuo consentimiento, pueden o no estipular liquidar el régimen patrimonial al que optaron.

Lo contrario sucede en la segunda y tercera causal de divorcios señalados a inicios de este capítulo, ya que en esos casos sí hay conflicto de intereses, y es necesario que uno demande al otro acogiéndose a una de esas causales, delimitando por medio de un escrito de   demanda suscrito por el abogado de su confianza, los hechos concretos que se deberán probar en el juicio, ya sea por medio de testigos, prueba documental u otros.

El juzgado que conocerá de este tipo de demandas (procesos) dependerá del domicilio a donde resida la persona demandada, o bien del lugar a donde ejerza su profesión u oficio, ya que será en uno de esos lugares a donde se le emplace o notifique de la demanda para que, en el plazo de ley, conteste por medio del abogado de su confianza la misma, y de esa manera ejercer su derecho de defensa o contradicción de los hechos que se le acusan.

En caso de demandar por la segunda causal, el único requisito es que los cónyuges se encuentren separados por más de un año consecutivo, y en caso de la tercera causal, no importa el tiempo de separados, sino que basta que se hayan incumplido los deberes matrimoniales señalados más adelante.

Es importante aclarar que en el caso de la causal tercera, el divorcio debe ser pedido por el cónyuge que no haya participado en los hechos que originaron la causa. Se entiende que esta causal 3ª puede ser alegada-invocada, por incumplimiento grave o reiterado de los deberes del matrimonio, mala conducta notoria de uno de ellos o cualquier hecho grave o semejante. Los deberes matrimoniales son el de vivir juntos, el de tratarse con respeto, tolerancia y consideración, el de fidelidad, el de asistirse en toda circunstancia de la vida, el de definir los asuntos domésticos de manera conjunta (y no que uno solo lo defina), el aportar a los gastos del hogar en proporción a los ingresos de cada uno, y el no prohibir al otro(a) a desempeñar actividades lícitas, emprender estudios o perfeccionar conocimientos.

En síntesis, en una demanda por cualquiera de las dos últimas causales deben de redactarse hechos concretos, y cuando hay hijos menores de edad, también deben hacerse peticiones respecto de los referidos hijos al igual que en el divorcio amigable, siendo en ambos casos indispensable agregar a las demandas, cualquier medio probatorio que sea pertinente para demostrarle al Juez de Familia los hechos narrados en la demanda, a fin de que dicte la sentencia de divorcio de acuerdo a lo pedido.

En cuanto a los plazos de duración de los procesos de divorcios, es importante mencionar que esto depende de muchos factores, tales como la causal que se invoque para ello, la carga laboral del Juzgado que esté tramitando dicho divorcio, la complejidad de cada caso en particular, etc., Sin embargo, el tiempo promedio hasta obtener una sentencia para una diligencia de divorcio por mutuo consentimiento es de dos meses; y en los procesos contenciosos, aproximadamente de siete meses o más, pero habrán muchas circunstancias que pueden alargar un proceso.

El bufete Ticas Rivera Abogados, posee una amplia experiencia en todo tipos de procesos, aclarando que los divorcios por mutuo consentimiento resultan ser de los más comunes en El Salvador, pero no por eso, se trata de un proceso sencillo, incluso, los divorcios por mutuo consentimiento, pueden complicarse por muchas razones. Por la complejidad de las relaciones interpersonales y los criterios judiciales, así como circunstancias ajenas a la voluntad de las partes y los juzgados, te recomendamos que debes poner un proceso tan delicado, en manos de los que saben, y gozan de la experiencia y reputación para ello, invitándote a que agendes tu asesoría con nosotros y aclares tus dudas de cara a iniciar un juicio de estos, o cualquiera de la materia del Derecho de Familia.

 

Redactado Por: Licda. Elizabeth Rosa

Abogada Asociada

Despacho Ticas Rivera Abogados

 

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