EL TESTAMENTO COMO HERRAMIENTA DE PROTECCIÓN A LOS HIJOS.

Cuando pensamos en la palabra TESTAMENTO, es posible que venga a nuestra mente algo que no es necesario e importante (sobre todo si se carece de bienes), no obstante lo anterior, no es más que el ejercicio de una de las mayores libertades concedidas en la Constitución de la República a los ciudadanos salvadoreños[1] y evita grandes perjuicios a la familia en el futuro, como se dirá más adelante.

¿QUÉ ES EL TESTAMENTO?

El TESTAMENTO[2] es la declaración de voluntad que se formaliza mediante un instrumento notarial, con el objeto que el testador exprese su última voluntad, especialmente en lo relativo a la transmisión de sus bienes, y tendrá pleno efecto después de sus días. En ese sentido, el testador (persona que hace su testamento) puede disponer libremente de sus bienes a favor de una o varias personas que tengan la capacidad legal para heredar.

¿QUÉ NECESITO PARA OTORGAR UN TESTAMENTO?

En primer lugar, debe configurarse la libre voluntad del testador expresada de forma clara ante el funcionario autorizado, normalmente un Notario. El testador debe estar en su sano juicio y tener total comprensión del acto que está realizando, contando con la facilidad para expresarlo de forma verbal o escrita.

¿QUIÉNES  PUEDEN OTORGAR  TESTAMENTO?

Es importante decir que otorgar su propio testamento es un acto personalísimo (o sea que nadie más lo puede hacer en mí nombre), debido a que existe una prohibición legal para delegarlo en otra persona, en otras palabras, el testador debe comparecer de forma personal y no mediante tercera persona. Dicho esto, agrego que todas las personas son hábiles para testar, salvo las siguientes excepciones:

  • El impúber

De acuerdo con el Art. 26 del Código Civil, impúber es el varón que no ha cumplido catorce años y la mujer que no ha cumplido doce años.

  • El que se hallare bajo interdicción por causa de demencia.
  • El que actualmente no estuviere en su sano juicio por ebriedad u otra causa.
  • Todo el que de palabra o por escrito no pudiere expresar su voluntad claramente.

¿PARA QUÉ OTORGAR UN TESTAMENTO?

Por regla general, cuando se habla de testamento, se genera la idea de un mecanismo para disponer únicamente de los bienes y del patrimonio en general, pero aclaramos que las cláusulas testamentarias no necesariamente deben recoger estos temas, sino también pueden estar vinculadas con asuntos extrapatrimoniales, entre ellas, las relaciones familiares. En ese sentido, existe una doble utilidad, la patrimonial y la extrapatrimonial. Cuando hablamos de las cláusulas relacionadas a las relaciones familiares,  nos referimos a aquellas que tienen que ver directamente con el ejercicio de la autoridad parental (antes conocida como patria potestad), es decir, con la función que se ejerce como progenitor de personas menores de edad o declaradas incapaces. En orden práctico, el testamento es la vía de protección para los seres amados que nos sobreviven, y sobre todo, para aquellos que requieren de especial protección, ya sea por su edad o condición particular de cuidado.

Como nota aclaratoria es indispensable puntualizar que, en lo patrimonial, si no se otorga testamento, los que pueden aceptar herencia para quedarse con los bienes que se han adquirido en vida (en partes iguales cada uno), son en primer lugar los parientes vivos más cercanos del testador, quienes son sus padres, sus hijos y su cónyuge si lo hubiere (o compañero de vida), pero ya con un testamento, la herencia será solo a favor de las personas designadas en el testamento, como herederos.

TESTAMENTO Y AUTORIDAD PARENTAL.

Ahora bien, uno de los facultades reconocidos al Testador es disponer sobre temas vinculados al ejercicio de la autoridad parental (“Responsabilidad Parental” debería ser el término correcto), en específico, que si al momento de su fallecimiento, le sobreviven hijos sometidos a dicha autoridad parental, le asiste el derecho para designar a una o varias personas para la protección y cuidado de ellos y de sus bienes, así como para representarlos legalmente, en otras palabras, puede nombrar TUTORES Y ADMINISTRADORES TESTAMENTARIOS.[3]

TUTELA TESTAMENTARIA Y ADMINISTRADOR DE BIENES.

De acuerdo con el Art. 272 del Código de Familia, la tutela o guarda es un cargo impuesto a ciertas personas a favor de los menores de edad o incapaces no sometidos a autoridad parental, para la protección y cuidado de su persona y bienes y para representarlos legalmente. En ese sentido, un padre o madre puede decidir en su testamento que después de su fallecimiento, determinada persona, sea el guardador o tutor de sus hijos menores de edad. Generalmente para este cargo se nombra a un familiar, pero la ley no restringe la posibilidad de un foráneo (como padrinos, padrastros o madrastras, etc.); lo que se toma en consideración es su aptitud e idoneidad para asumir dicha responsabilidad como si se tratase de un padre de familia. En este caso, el tutor ejerce las funciones que tenían los padres, como lo es Cuidar al pupilo, Representarlo Legalmente y Administrar sus Bienes.

Con relación a la administración de bienes, el Art. 226 del Código de Familia establece: Los padres administrarán y cuidarán los bienes de los hijos que estén bajo su autoridad parental; realizarán todos los actos administrativos ordinarios a fin de conservar y hacer más productivos dichos bienes y serán solidariamente responsables hasta de la culpa leve.”

Sin embargo existe una excepción a la regla general y está contenida en el Art. 227 del mismo Código, que cito en su texto literal: Los padres no administrarán los bienes adquiridos por el hijo a título de donación, herencia o legado, cuando el donante o testador así lo hubiere dispuesto expresamente, en cuyo caso la administración estará a cargo de la persona designada por el donante o testador y, en su defecto, por la que nombrare el juez. …” Este artículo es una manifestación de la protección que un progenitor puede brindar a sus hijos menores de edad o incapaces[4], para salvaguardar su bienestar material, aun cuando él ya no esté presente.

El tutor ejercería su cargo cuando hayan fallecido ambos padres del hijo/a menores de edad, pero los administradores ejercen su cargo inmediatamente cuando fallece el testador, aun y cuando no haya fallecido el otro progenitor. Entonces, si  el testador no desea que, al fallecer su persona, los bienes de la herencia pasen a manos de los hijos o bien que NO SEAN ADMINISTRADOS por el otro(a) progenitor(a), puede designar en el testamento a persona que los administre y que se los entregue a los hijos hasta la mayoría de edad u otra edad que puede definir.

VENTAJAS DE OTORGAR TESTAMENTO.

Muchas personas tienen una idea equivocada sobre el testamento, por tratarse de un tema que vincula con la muerte, sin embargo es una herramienta que permite PREVEER  soluciones a determinadas situaciones futuras, que indefectiblemente acaecerán. Por ello, he retomado las siguientes ventajas de otorgar testamento:

  1. Basta con firmar un documento (el testamento).
  2. Es un medio para disponer de los bienes, es decir, establecer de forma anticipada quienes gozarán y disfrutarán del patrimonio actual y futuro del testador.
  3. El testamento es modificable, y para ello no está supeditado a trámites engorrosos. Las cláusulas del Testamento pueden cambiar en cualquier momento que lo decida el Testador.
  4. Genera seguridad a los herederos sobre el cumplimiento efectivo de la voluntad del testador.
  5. Una de las más importantes es la posibilidad de proteger moral y económicamente a los hijos, señalando a un tutor y/o administrador, como personas de su confianza, para que ante la ausencia del progenitor/testador, sus hijos no queden sujetos a una incertidumbre sobre la persona que será su guardador y cuidador, y que además, administre los bienes hasta que tenga se alcance la mayoría de edad para hacerlo por sí mismo o se llegue a la edad designada por el testador.
  6. El proceso de repartir bienes se simplifica notablemente.
  7. En general, evita conflictos judiciales por el derecho sucesorio que asiste en caso del fallecimiento, es decir, cuando no existe testamento.

[1] Art. 22 de la Constitución de la República: “ Toda persona tiene derecho a disponer libremente de sus bienes conforme a la ley. La propiedad es transmisible en la forma en que determinen las leyes. Habrá libre testamentización”.

[2] Art. 966 Código Civil.

[3] Art. 272 del Código de Familia.

[4] Incapaz se refiere a una persona que judicialmente es declarada como tal por padecer: 1) Enfermedad mental crónica e incurable, aunque existan intervalos lúcidos y 2) Sordera, salvo que el sordo pueda entender y darse a entender de manera indudable.

 

8 de Mayo de 2020.

Redactado Por: Licda. Tania Avalos

Abogada Asociada Despacho Ticas Rivera.

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